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Intento de dar un porque a las disímiles posturas


Quiero no ser egoísta y encerrarme en mis ideas, en mis razonamientos y en mi poca capacidad. Por eso, es que probé, y creo que vanamente, hacer un ejercicio mental de colocarme en los zapatos de los demás, de vestir la ropa de otros, para decirlo mas directamente, de pensar como harían otros, ejercicio que llamo “ejercicio de adaptación al pensaminto”.
He tenido resultados inesperados, con decir que hasta me han parecido simpáticas ideas que antes rechazaba fanáticamente.
¿Se preguntaran para que cornos hace esto este tipo? ¿Tiene tiempo de sobra? Etc., etc. La verdad es que todo este tema actual del campo y el gobierno, y demás… me preocupa, y quería entender porqué alguien está de un lado o del otro. Siempre fui defensor, de que no pueden sobrevivir (en la practica) al menos por mucho tiempo posturas tan antagónicas como estas, de que siempre es posible arribar a una postura superadora, por llamarla de aluna manera. Que quizás no sea la mejor solución pero, es una medio que en la practica, repito, puede conciliar y evitar males mayores. Como leía en “La tierra del odio eterno” que tan certeramente capta aspectos que no podemos superar del “folklore Argentino”, creo que con el ejercicio de adaptación al pensamiento; se puede sintetizar el “porqué” de las posturas antagonicas, en tres estadios, según sean los de un lado; que llamare lado “I” o los del otro lado que llamare lado “II”; para que cada uno según su entender los valore como buenos o no tan buenos o en alguna otra categoría y se ubique a si mismo en alguno.
Los que están en el lado “I” se colocan allí por tres razones:


1ª Envidia: Sentimiento que carcome el animo personal, y siente desazón por el bien que ve en el otro, rencor porque otro este mejor que uno. Deseo, pasión de mal hacia otro.
2ª Ignorancia-Convicción: No saber de que trata el problema y dejarse convencer por quien le parece más complaciente. Algo asombroso de los argentinos (y me incluyo) es que sabemos todo, sea cual fuere el problema actual, político, social, económico o financiero, nos convertimos rápidamente en, sociólogos, ecónomos, financistas, Politólogos etc.
A veces también estamos persuadidos, principalmente por nuestros sentimientos de que algo debe ser de una determinada manera y no de otra.
3ª Ventaja: Quien recibe una ventaja del sistema no puede estar contra el. Es como el conocido dicho “No se muerde la mano que da de comer”.
De estas tres pueden darse combinaciones, y hasta puede haber otras razones, pero estas son las mas importantes a mi entender.
Los que están del lado “II” se colocan allí por razones, que son la otra cara de las del lado “I”
1ª Pertenencia: Todos tenemos un instinto natural de defender lo que consideramos es nuestro, lo que hemos obtenido y lo que creemos justo seguir teniendo y transmitirlo a los que vienen después de uno. Y al mismo tiempo ansias de progresar y acrecentar lo que hemos obtenido o recibido.
2ª Ignorancia-Convicción: Como dije antes, hay supuestos en que se está de un lado o del otro sin saber el porque, puede ser por mera simpatía a un lado o por repudio al otro, o solo por querer participar.
3ª Sentimiento de desigualdad y desventaja: Esto es confiar en que lo que se hace tienen raíces en la probidad, en que algo está bien. Se diferencia de la convicción porque nace del ámbito interno, no es impuesto de afuera, y se convina con una falta de beneficio por no pertenecer al lado "I".
Aquí también puede haber combinaciones y faltar algunos aspectos, pero por razones de no aburrir con el escrito las omito.
La pregunta posible sería: ¿Qué hace pensar que los del lado “I” no tienen sentimientos de desigualdad y desventaja, o no tienen sentido de pertenencia, o los de lado “II” no tienen envidia?
A esa objeción respondo que, nadie dice que no las tengan, es más, es muy probables que las posean, pero no son los aspectos que los llevan definirse personalmente de que lado van a estar. Además parto de que ambos lados conocen la realidad, los dos conocen que es lo bueno y que es lo malo, o lo mejor y lo peor, a quien se perjudica y a quien se beneficia (salvo los que se sitúan en el ámbito de la ignorancia-convicción que son a mi modo de ver los menos culpables al tomar postura, y los que más sufren al final), pero que sólo uno de ellos actúa perversamente.
Posiblemente toda esta teoría no sirva para nada, o puede que si, puede que falte pulir algunos puntos débiles, o puede que sea un poco platónica. De todos modos, no va a solucionar ningún problema, tampoco esa es mi intención, sino sólo percibir que los distintos modos de pensar responden a estímulos diferentes, y que si bien no todos son justificables, son al menos entendibles y si todos nos entendiéramos o haríamos el esfuerzo por hacerlo, podríamos convivir en paz, al menos por 4 años hasta que aparezca otra dificultad.

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