Días atrás una niña nos hizo a unos amigos y a mí esta prueba de agudeza intelectual, que fue hecha a los más eruditos estudiantes de Harvard, Oxford, la Sorbona y las más prestigiosas Universidades de París y ahora nos es formulada a nosotros: Dos sujetos te encierran en una habitación totalmente sellada en todas sus salidas; con una bomba, un alicate y un teléfono. La idea es que en 5 minutos salves tu vida. La bomba tiene dos cables uno Negro y otro Blanco, cortando uno te salvas. Con el teléfono se te permite llamar a las personas que te encerraron y hacerle solamente una pregunta. Pero he aquí la complicación: Uno de los dos que te encerraron, miente y el otro dice la verdad pero cuando te atienden la llamada no sabes si el que responde te dice la verdad o miente. Obviando todo tipo de respuestas que sólo evidencian el nivel de estupidez al que puede alcanzar el ser humano como por ejemplo: me escapo por la ventana (cuando bien claro dije que la habitación está SELLADA en sus salidas) o preguntar si la bomba explota; paso a adentrarme ahora en el profundo análisis del caso. Quiero anticipar que mi respuesta fue (después de revisar todo mi arsenal intelectual) con toda certeza y convicción, y respecto de la cual aún hoy mantengo y ratifico: “corto el cable Negro y como buen macho cabrio, me aguanto lo que venga”. Sin embargo, no fue grande mi sorpresa pues la mofa y la burla son cuestiones corrientes en la actualidad, pero al parecer mi respuesta era incorrecta. En realidad, la solución del planteo se basa en llamar por teléfono y obtener una respuesta que me permita saber que cable cortar. La respuesta ha de ser negativa, es decir cuyo contenido no me diría a priori que cable cortar sino que mediante una inversión de realidades, optar por lo opuesto. Quiero confesar, que en primera instancia pensé en eso (junto con mi otro colega el pato S), y pensé también en que la respuesta del mentiroso es la que más complica las cosas y por ello debería estar formulada de manera que tanto el mentiroso como el que dice la verdad me contesten lo mismo, inmediatamente desistí de ello pues es inverosímil (lo explicare en profundidad luego). En consecuencia la pregunta supuestamente es: ¿QUÉ ME DIRÍA TU AMIGO SI LE PREGUNTO QUE CABLE CORTAR PARA SALVAR MI VIDA? de este modo, Ingenieros, Contadores, Psicólogos, Politólogos, y demás estudiantes, licenciados y personas en general quedaron satisfechos con la solución, yo no. Para ilustrar más la cosa, supongamos que al mentiroso lo designamos como “M” y al sincero como “S”, y supongamos también que hay que cortar el cable Negro ‘ n ’ para evitar que la bomba explote.
Si quien atiende y a quien formulo la pregunta es “M” me dirá: “Mi amigo te va a decir que cortes el cable Blanco ‘ b ’ ”, ya que como es mentiroso, no me dirá la verdad.
Si quien atiende y a quien formulo la pregunta es “S” me dirá: “Mi amigo te va a decir que cortes el cable Blanco ‘ b’ ”, ya que como es sincero me dirá la verdad.-
De esta manera el juego queda aparentemente resuelto y la respuesta es siempre contraria al cable que hay que cortar.-
Paso a fundar porque la solución que se plantea no es tampoco la correcta. Palmariamente el juego parte en de suponer que el mentiroso siempre miente por la negativa a la opción correcta, y que el sincero siempre dice la verdad respecto de un mentiroso. No voy a entrar en detalles de “qué es la verdad” porque no es objeto de controversia ahora. Por otro lado se incurre en el grave error de atribuir un presupuesto NEGATIVO a la mentira, y un valor POSITIVO a la verdad. Puedo concluir sin temor a equivocarme que a este juego lo confeccionó un Contador, un Matemático o un Ingeniero (sin despreciar sus ciencias), por el hecho de que no contempla la mentalidad de un mentiroso, y se le escapa la certeza de alguien que siempre dice la verdad. El quid de la cuestión está en que el mentiroso tiene un mayor margen para mentir, púes puede haber dado como respuesta, “mi amigo te dirá que cortes los dos cables” o “Mi amigo no te diría nada porque no sabe” o podría inventar las más variadas respuestas, y ¿porqué lo haría? lo haría por la simple razón de que es mentiroso y le adjudicamos valor negativo, como algo malo a lo que el mentiroso nos dice entonces; suponemos que este sujeto “M” es esencialmente malo y si el muy degenerado te encerró va a querer que vueles en pedacitos por lo que evitará dar cualquier tipo de respuesta que pueda orientarte. Asimismo el sujeto “S” nunca podría por lógica responder lo que supuestamente respondería “M” pues para él es algo que escapa a su conocimiento, es decir es una mera hipótesis basada en que “M” siempre miente, pero ¿y si esta vez no miente? entonces el sujeto “S” se convertiría en mentiroso. Es más, dando respuesta sobre algo que no aconteció, esta faltando a su sinceridad, pues no puede expedirse sobre algo de lo que no sabe, es decir sobre algo que no ha nacido en el mundo de los hechos 'reales', dado que no es una verdad lo que me estaría diciendo sino una mera suposición, resultado de una idea generalizadora del actuar de su amigo.
Dando fin a este razonamiento, concluyo: Tanto los estudiantes de la Sorbona como los de Oxford y demás casas de altos estadios, son igual o más Giles que nosotros.-
Si quien atiende y a quien formulo la pregunta es “M” me dirá: “Mi amigo te va a decir que cortes el cable Blanco ‘ b ’ ”, ya que como es mentiroso, no me dirá la verdad.
Si quien atiende y a quien formulo la pregunta es “S” me dirá: “Mi amigo te va a decir que cortes el cable Blanco ‘ b’ ”, ya que como es sincero me dirá la verdad.-
De esta manera el juego queda aparentemente resuelto y la respuesta es siempre contraria al cable que hay que cortar.-
Paso a fundar porque la solución que se plantea no es tampoco la correcta. Palmariamente el juego parte en de suponer que el mentiroso siempre miente por la negativa a la opción correcta, y que el sincero siempre dice la verdad respecto de un mentiroso. No voy a entrar en detalles de “qué es la verdad” porque no es objeto de controversia ahora. Por otro lado se incurre en el grave error de atribuir un presupuesto NEGATIVO a la mentira, y un valor POSITIVO a la verdad. Puedo concluir sin temor a equivocarme que a este juego lo confeccionó un Contador, un Matemático o un Ingeniero (sin despreciar sus ciencias), por el hecho de que no contempla la mentalidad de un mentiroso, y se le escapa la certeza de alguien que siempre dice la verdad. El quid de la cuestión está en que el mentiroso tiene un mayor margen para mentir, púes puede haber dado como respuesta, “mi amigo te dirá que cortes los dos cables” o “Mi amigo no te diría nada porque no sabe” o podría inventar las más variadas respuestas, y ¿porqué lo haría? lo haría por la simple razón de que es mentiroso y le adjudicamos valor negativo, como algo malo a lo que el mentiroso nos dice entonces; suponemos que este sujeto “M” es esencialmente malo y si el muy degenerado te encerró va a querer que vueles en pedacitos por lo que evitará dar cualquier tipo de respuesta que pueda orientarte. Asimismo el sujeto “S” nunca podría por lógica responder lo que supuestamente respondería “M” pues para él es algo que escapa a su conocimiento, es decir es una mera hipótesis basada en que “M” siempre miente, pero ¿y si esta vez no miente? entonces el sujeto “S” se convertiría en mentiroso. Es más, dando respuesta sobre algo que no aconteció, esta faltando a su sinceridad, pues no puede expedirse sobre algo de lo que no sabe, es decir sobre algo que no ha nacido en el mundo de los hechos 'reales', dado que no es una verdad lo que me estaría diciendo sino una mera suposición, resultado de una idea generalizadora del actuar de su amigo.
Dando fin a este razonamiento, concluyo: Tanto los estudiantes de la Sorbona como los de Oxford y demás casas de altos estadios, son igual o más Giles que nosotros.-
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