Ir al contenido principal

Ellos y nosotros

Para nosotros, los que vivimos toda nuestra vida en democracia, nos es complicado colocarnos en la situación de nuestros padres, abuelos o conocidos que pasaron al menos por una dictadura militar. Para nosotros reunirnos a altas horas de la noche no es considerado un posible acto de sedición, circular sin documentos es normal, e insultar a nuestros líderes con nombre y apellido en redes sociales, es absolutamente normal e improbablemente punible.
Ellos, en cambio, aún guardan resabios de una opresión que les era cotidiana: en esos años había que salir siempre con documentos, no andar hasta muy tarde, evitar manifestaciones, reuniones grupales y, especialmente, consignas políticas. Ellos te pueden decir, en algunos casos, "era normal", "vos sabías que no tenías que meterte en líos", "si tenías el DNI no pasaba nada", pero también el miedo y el avasallamiento les era cotidiano, les era normal.
Nosotros, que no consideramos jamás estar bajo un régimen totalitarista, somos más romanticos, decimos "nunca más", condenamos los crímenes de la dictadura (y con justa razón), y nos ponemos contentos cuando uno de esos, otrora temibles personajes, se sientan en el banquillo del acusado.
Para nosotros la vida en democracia es "la vida", no consideramos otra forma, no entendemos como es que nos avasallen nuestros derechos civiles. Por eso, muchas veces con fuerza y otras con más liviandad, gritamos consignas que en otros tiempos hubieran sido dificilmente aceptadas por los líderes del momentos.
En estos momentos, y ya hace unos años, por suerte, la gran mayoría de los argentinos obviamos que todos (ellos y nosotros) estamos de acuerdo en que la dictadura, la opresión, la falta de libertades, no van a coexistir en nuestro territorio nunca más.

Pero tener un gobierno que se haya ocupado (y muy bien) de juzgar a los represores no convierte a sus afines en los únicos con el derecho a levantar consignas anti-represivas, ni en estigmatizar a los demás con ser terroristas por el solo hecho de ser contrarios a sus expresiones politicas. Han habido casos de espionaje (Proyecto X) a líderes sociales, sindicales y políticos opositores; se ha sancionado una polémica Ley Antiterrorista que puede mancillar derechos civiles y de expresión de los argentinos; han existido muertes en forma de represión policial (conflicto con sindicatos de trenes) y también existe una tensión fuerte entre pros y antis que, si bien jamás llegará a ser un alzamiento armado o una aniquilación como lo pasado en los 70's, nos deben colocar en una posición que históricamente es única: ellos y nosotros somos uno, y ese uno debemos ser todos, velando siempre porque nuestras libertades civiles y sociales se mantengan como prioridad, sin banderías políticas ni demagogias.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
como será....que es pregunta frecuente en casa: saliste con Documento? en caso de ser negativa la respuesta, uffff...se viene el discurso!
se entiende su insistencia, una lección que nunca olvidaré...

Entradas populares de este blog

Simple

Te acordás cuando el mundo era simple? Cuando si querías a alguien, lo abrazabas. Un enojo se arreglaba hablando y no sabías nada del despecho. Si deseabas algo, lo decías. Sin miedos. Si hacías algo, era por gusto. El mundo en sí, no importaba. Teníamos nuestro mundo, con sus reglas, sencillas e imperfectas.  Sabés que? El mundo sigue siendo igual de simple.

Principio de inercia.

Las personas cambian.... ¿Las personas cambian?. Al menos esto asegura Romeo a Julieta con respecto a su último desliz amoroso. Julieta dulcemente desde el balcón lo mira, con lágrimas en los ojos. Ve una muestra de verdadera voluntad, o al menos eso cree ver ella, o acaso es lo que quiere ver?. Que problema no?. "Me equivoqué, pero te prometo que la proxima no va a pasar", le asegura Pablo a Pedro luego de haberlo dejado esperando en la reunión de los búfalos. Las personas pueden cambiar, dice Pablo envolviéndole un paquete de utopías de nuestra sociedad. Acaso Pedro le cree? Porsupuesto que si. ¿Que estúpidos que somos no?. Romeo probablemente siga con sus deslices amorosos y Pablo dejado plantado a Pedro. Acaso esta tan mal confiar en las personas? Seguramente no. Supongamos que confiamos, supongamos que abrimos el corazón a otro/a , y de repente el palacio de cartas se desmorona. Tu corazón que entregaste, se ve lastimado. "Las personas cambian". Volvés a abrirt...

El mercado de recuerdos ajenos

Les voy a contar una historia real. Una historia sobre Abbe y el pequeño negocio que montó años atrás. Todo sucedió un día mientras escuchaba una anécdota de un buen amigo suyo. De repente se dió cuenta que la anécdota que contaba su amigo surgía de un recuerdo que tenía. Pero al contarla, dicho recuerdo tomaba forma de palabras y dichas palabras generaban en la imaginación de Abbe una nueva representación del recuerdo. Y generalmente el nuevo recuerdo creado siempre era mejor que el recuerdo original. Abbe se dio cuenta que uno al escuchar el recuerdo de otra persona siempre lo imagina muchos más perfecto de lo que realmente fue. Ni hablar si el narrador exagera un poco las cosas. Dicho de otra forma, los recuerdos mejoran al pasar por otras personas. Entonces Abbe inventó un método para reemplazar los recuerdos de las personas por las versiones mejoradas productos de la imaginación de otras personas. Para ello primero necesitaba una forma de borrar recuerdos. Esto fue bast...