Ir al contenido principal

Después del punto y aparte

Lo bueno de vivir, es saber que mañana va a transcurrir exactamente igual que hoy. El instinto de supervivencia así lo ha previsto. Porque no existe fuerza que impida el paso de la existencia. El mañana será agresivo e inoportuno.
Lo que afirmo no es una incongruencia fácilmente rebatible por empíricos instruidos, retenedores de información adventicia.

La ciencia puede saberlo. Pero tan solo a través de la hipótesis lógica de lo que ya aconteció.
Ese conocimiento siempre estará allí, al alcance de cualquier pensante en cualquier momento. 
Pero el mañana no está al alcance de todos, porque el mañana puede cambiarlo todo y dejarlo todo sin lógica.

Suponemos que mañana será exactamente igual que hoy, regido por las mismas leyes que el mundo ha descubierto y así supervivimos. ¿Paradójico verdad?

Supervivir es simplemente seguir vivo mientras otros… No, eso no es cierto.
Supervivir es echar de ver lo irrazonable e inadmisible, que sin embargo puede suceder. Pues por más absurdo que pueda ser no pensamos en vivir hoy, sin la esperanza del mañana; hacemos hoy, por resultados probables del mañana.
El mañana es impuesto. Pero si no vive, yo tampoco vivo y cada letra de una existencia no tendría el más mínimo sentido. Mañana puede alterarse todo y la ciencia no sabrá nada sobre eso.


Lo cierto es, que no sabemos si nuestra existencia está prevista para el día después de hoy, después de este instante, o después del punto y aparte.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Simple

Te acordás cuando el mundo era simple? Cuando si querías a alguien, lo abrazabas. Un enojo se arreglaba hablando y no sabías nada del despecho. Si deseabas algo, lo decías. Sin miedos. Si hacías algo, era por gusto. El mundo en sí, no importaba. Teníamos nuestro mundo, con sus reglas, sencillas e imperfectas.  Sabés que? El mundo sigue siendo igual de simple.

Principio de inercia.

Las personas cambian.... ¿Las personas cambian?. Al menos esto asegura Romeo a Julieta con respecto a su último desliz amoroso. Julieta dulcemente desde el balcón lo mira, con lágrimas en los ojos. Ve una muestra de verdadera voluntad, o al menos eso cree ver ella, o acaso es lo que quiere ver?. Que problema no?. "Me equivoqué, pero te prometo que la proxima no va a pasar", le asegura Pablo a Pedro luego de haberlo dejado esperando en la reunión de los búfalos. Las personas pueden cambiar, dice Pablo envolviéndole un paquete de utopías de nuestra sociedad. Acaso Pedro le cree? Porsupuesto que si. ¿Que estúpidos que somos no?. Romeo probablemente siga con sus deslices amorosos y Pablo dejado plantado a Pedro. Acaso esta tan mal confiar en las personas? Seguramente no. Supongamos que confiamos, supongamos que abrimos el corazón a otro/a , y de repente el palacio de cartas se desmorona. Tu corazón que entregaste, se ve lastimado. "Las personas cambian". Volvés a abrirt...

El mercado de recuerdos ajenos

Les voy a contar una historia real. Una historia sobre Abbe y el pequeño negocio que montó años atrás. Todo sucedió un día mientras escuchaba una anécdota de un buen amigo suyo. De repente se dió cuenta que la anécdota que contaba su amigo surgía de un recuerdo que tenía. Pero al contarla, dicho recuerdo tomaba forma de palabras y dichas palabras generaban en la imaginación de Abbe una nueva representación del recuerdo. Y generalmente el nuevo recuerdo creado siempre era mejor que el recuerdo original. Abbe se dio cuenta que uno al escuchar el recuerdo de otra persona siempre lo imagina muchos más perfecto de lo que realmente fue. Ni hablar si el narrador exagera un poco las cosas. Dicho de otra forma, los recuerdos mejoran al pasar por otras personas. Entonces Abbe inventó un método para reemplazar los recuerdos de las personas por las versiones mejoradas productos de la imaginación de otras personas. Para ello primero necesitaba una forma de borrar recuerdos. Esto fue bast...