"Una mujer hermosa agrada a los ojos; una mujer buena agrada al corazón; la primera es un joya; la segunda es un tesoro."
Así enuncia un tipo que para algunos es el mismo demonio y para otros un genio, parecería tonto pensar que es una frase vacía, cuántas veces hemos dicho en nosotros mismos esto, y cuántas veces en la realidad le hacemos caso a eso que concluimos??.
La imagen por ejemplo de que alguien en la calle nos tiende la mano con la palma hacia arriba, nadie podría ignorar que este es el símbolo universal de pedir. ¿y qué pide?, en razón de que la actitud de pedir, no puede ser vista sino con relación al objeto que se pide ya que no es imaginable la situación de pedir nada.
Y nosotros, vos, qué pedís? Una joya o un tesoro? ... qué tenes? Es imaginable también alguien que no quiera nada? ; lo que no parece muy lógico, pues todos buscamos algo, es natural el querer algo más de lo que se tiene.
A lo que voy con este somero análisis es a que hay algo en las personas que nos hace querer, que nos hace pedir, y que nos hace elegir; que es lo más complejo; pues podemos querer mil cosas, pedir mil más, etc. pero en el momento de elegir, es cuando viene todo un razonamiento complejo, un juego de valoraciones, y es ahí, en donde pesan más las cosas que agraden al corazón. Entonces porque terminamos eligiendo lo que simplemente agrada a los ojos, o será que las cosas comienzan por agradar ahí, y luego pasan al corazón?? como un puente directo...
Hay quienes han colectado en su “dichosa vida” 48, 98, 108 etc etc joyas, sin la intención de encontrar un tesoro sino simplemente para “divertirse sanamente” (aplicable para damas y para caballeros) hasta que llega el 49, el 99, el 109 etc ... y se dicen a si mismos /as “me enamoré” ... No hubiese sido más valioso haber esperado a que ese numero 49 aparezca y se convierta en el Nº 1?? Y de ahí el único?. Cualquiera diría cómo podría haber sabido yo, que iba a ser el /la, lo que yo buscaba? ... nunca emprenderíamos nada si quisiéramos asegurar por anticipado el éxito de nuestra empresa, y haber reunido “joyas” sabías que no te lleva a ningún “tesoro”. Tampoco es igual ser el Nº 49, que ser el 4º o el 5º... uno no se equivoca tantas veces .. o si?? No quisieras vos también ser el /la Nº 1... el /la UNICO /A?? No te dolería saber que sólo sos (o has sido) un número en la vida de una persona que para vos es unica?
Conclusión: Aleccionar no es lo que quiero, pero si has encontrado en el Nº 49, sólo deseo serte sincero, si es él el que el piso te mueve, trátalo como si fuese el Primero.
(PD: Acepto críticas, revisiones, tb pueden pedirse: aclaraciones, ampliaciones etc.)
Así enuncia un tipo que para algunos es el mismo demonio y para otros un genio, parecería tonto pensar que es una frase vacía, cuántas veces hemos dicho en nosotros mismos esto, y cuántas veces en la realidad le hacemos caso a eso que concluimos??.
La imagen por ejemplo de que alguien en la calle nos tiende la mano con la palma hacia arriba, nadie podría ignorar que este es el símbolo universal de pedir. ¿y qué pide?, en razón de que la actitud de pedir, no puede ser vista sino con relación al objeto que se pide ya que no es imaginable la situación de pedir nada.
Y nosotros, vos, qué pedís? Una joya o un tesoro? ... qué tenes? Es imaginable también alguien que no quiera nada? ; lo que no parece muy lógico, pues todos buscamos algo, es natural el querer algo más de lo que se tiene.
A lo que voy con este somero análisis es a que hay algo en las personas que nos hace querer, que nos hace pedir, y que nos hace elegir; que es lo más complejo; pues podemos querer mil cosas, pedir mil más, etc. pero en el momento de elegir, es cuando viene todo un razonamiento complejo, un juego de valoraciones, y es ahí, en donde pesan más las cosas que agraden al corazón. Entonces porque terminamos eligiendo lo que simplemente agrada a los ojos, o será que las cosas comienzan por agradar ahí, y luego pasan al corazón?? como un puente directo...
Hay quienes han colectado en su “dichosa vida” 48, 98, 108 etc etc joyas, sin la intención de encontrar un tesoro sino simplemente para “divertirse sanamente” (aplicable para damas y para caballeros) hasta que llega el 49, el 99, el 109 etc ... y se dicen a si mismos /as “me enamoré” ... No hubiese sido más valioso haber esperado a que ese numero 49 aparezca y se convierta en el Nº 1?? Y de ahí el único?. Cualquiera diría cómo podría haber sabido yo, que iba a ser el /la, lo que yo buscaba? ... nunca emprenderíamos nada si quisiéramos asegurar por anticipado el éxito de nuestra empresa, y haber reunido “joyas” sabías que no te lleva a ningún “tesoro”. Tampoco es igual ser el Nº 49, que ser el 4º o el 5º... uno no se equivoca tantas veces .. o si?? No quisieras vos también ser el /la Nº 1... el /la UNICO /A?? No te dolería saber que sólo sos (o has sido) un número en la vida de una persona que para vos es unica?
Conclusión: Aleccionar no es lo que quiero, pero si has encontrado en el Nº 49, sólo deseo serte sincero, si es él el que el piso te mueve, trátalo como si fuese el Primero.
(PD: Acepto críticas, revisiones, tb pueden pedirse: aclaraciones, ampliaciones etc.)
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