Me gusta contar las cosas que experimento, y trato de comentarlas para que ustedes también opinen con sus ideas y me corrijan. Ayer, estaba viendo un film (no era buena y ni siquiera recuerdo el título), pero me llamó la atención que en una parte, hacían un brindis que rezaba más o menos así:
Salud por los días libres,
Por que vivas feliz y que tus enemigos lo sepan.
Que nunca vivas para ver viuda a tu esposa
Que si sangras, sangres por tu patria y por tus hermanos
Que Dios bendiga tu trabajo y de fuerza a tu codo
Que tenga buena salud, larga vida, tierras sin deudas y que mueras en Irlanda.
Siempre me pregunté porque en mi país (Argentina) no se brinda de esa manera, no se siente de la misma manera. La verdad no tengo respuestas. Creo que mi problema y el de los Argentinos (todos) es que somos un poco esquizofrénicos tenemos un trastorno de identidad disociativa. En nuestro caso, se manifiesta de esta manera:
Sabemos que no somos lo que no queremos ser, pero tampoco somos lo que pretendemos y creemos ser. Para explicarlo mejor: sabemos que no somos Sudamericanos como cualquier otro, es decir no tenemos la identidad de un Chileno, de un Paraguayo, de un Colombiano ni un Venezolano, de eso estamos más que seguros. Pero tampoco somos Europeos, por más que queramos y que cada vez que nos pregunten algo sobre nuestra nacionalidad, reseñemos a aquel abuelo, bis-abuelo o chozno-abuelo que no conocimos y que quizá nunca nos interesó conocer, pero igual lo tomamos como referencia y decimos: Mi abuelo vino de Italia o de España, o de Alemania, Rusia (o ex U.R.S.S.), Polonia, Suiza, Francia o de donde sea.
Esta claro que tenemos mucho de europeos pero NO LO SOMOS.
Quizás esta tendencia tenga su raíz en un mecanismo de defensa, rechazamos nuestra esencia, porque simplemente no tenemos una o no queremos tenerla y pretendemos adoptar una que no se amolda para nada a nuestra realidad. Hoy por hoy las palabras identidad, memoria, ideas, sentimientos, representación, están deformadas a tal punto que el sólo hecho de mencionarlas nos hace interpretar a cada uno algo distinto.
Cuántos argentinos nos llamamos entre nosotros HERMANOS, cuántos tienen el verdadero deseo de ser felices en esta tierra y poder MORIR EN ARGENTINA. La verdad es que; a qué argentino no se le pasó alguna vez por la cabeza irse a otro país (Europa principalmente), sentimos una fuerte energía que nos insita a despegar de Argentina a marcharnos a otro lado sea con la escusa más tonta, o la que sea. Y en el fondo ¿para qué? Sabemos que en cualquier lugar que estemos, estaremos lejos de nuestros amigos, lejos de nuestra familia, lejos de nuestro idioma, lejos de nuestras costumbres, lejos de nuestros recuerdos, estaremos simplemente lejos (entre otras cosas).
Asimismo sabemos que en otro lado, tendremos que trabajar mucho más de lo que haríamos en nuestro país, las cosas serán realmente difíciles, desde el clima hasta lograr un poco de respeto (por no ser nacional en aquel lugar). Pero la pregunta del millón es: ¿Por qué lejos de aquí “lo intentamos”, nos “esforzamos” por ser algo y por cambiar, por crecer, porqué nos sometemos a estos sufrimientos? ¿Qué tiene aquel otro país que este no tenga? La gente emigra normalmente por lo económico por la falta de oportunidades en la tierra madre, etc. ¿Tan ciertas son estas razones? ...Porque no lo hacemos aquí. Se lo que estas pensando, soy Argentino y pienso como vos. Por eso sólo quedémonos, gastemos esta energía que nos sobra para cambiarlo, hagamos de AQUÍ, el lugar hermoso que buscamos allá. MÁS VALE MORIR DE PIE, QUE VIVIR DE RODILLAS!!!!!!!!!!
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