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Los patos no lloran

Es por ello que Abbe todos los dias desea convertirse en uno. Dicen lo mismo de los hombres, pero todos sabemos que es mentira. Especialmente Abbe lo sabe.

Pero esto no siempre fue así hubo una época en que los patos lloraban mucho mas que los hombres, sobre todo las noches de luna llena. Si uno se acercaba a un estanque podía ver como derramaban sus lágrimas de cristal sobre la luna reflejada en el agua. Lo hacían sin emitir sonido alguno, en el más profundo silencio. Nadie supo nunca porqué lloraban los patos. Algunos eruditos afirmaban que lo hacían para purgar las penas del mundo. Que lloraban por todos aquellos que no se animaban. Que lloraban por las injusticias y las tristezas. De esta forma evitaban que esos sentimientos malos siguieran deambulando por el mundo hasta convertirse en personas.

Una noche curiosa de verano una niña se acercó al estanque y al ver a los patos llorar, no pudo contenerse y sus lágrimas comenzaron a caer por sus rosadas mejillas. Lloró en silencio toda la noche junto a los patos. A partir de esa noche los patos dejaron de llorar, la niña llevó con ella todas sus lágrimas y los salvó del sufrimiento eterno. La niña sigue llorando todas las noches de luna llena y los hombres, lamentablemente un poco más seguido.

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