Ir al contenido principal

Ese breve instante - Crónicas de Lad II

Lad tenía un hábito extraño. Muy extraño...

Solía acercarse a doncellas que cruzaba por la calle, y les  hacía preguntas cuyas respuestas no necesitaba saber, o que él ya sabía. Pero lo hacía de una forma muy particular. Se les acercaba y llamaba su atención dirigéndose a ellas con un

-Disculpame...

o a veces cuando se sentía viejo decía

-Señorita, la molesto un segundo...

Lo que realmente era curioso es que no hacía la pregunta de inmediato, como la mayoría de las personas, sino que esperaba algunos instantes, y luego finalmente la formulaba. Generalmente y a pesar del breve momento de silencio, las doncellas respondían amablemente su pregunta y seguían camino. Sin embargo Lad casi nunca escuchaba la respuesta, no era eso lo que buscaba.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Simple

Te acordás cuando el mundo era simple? Cuando si querías a alguien, lo abrazabas. Un enojo se arreglaba hablando y no sabías nada del despecho. Si deseabas algo, lo decías. Sin miedos. Si hacías algo, era por gusto. El mundo en sí, no importaba. Teníamos nuestro mundo, con sus reglas, sencillas e imperfectas.  Sabés que? El mundo sigue siendo igual de simple.

Principio de inercia.

Las personas cambian.... ¿Las personas cambian?. Al menos esto asegura Romeo a Julieta con respecto a su último desliz amoroso. Julieta dulcemente desde el balcón lo mira, con lágrimas en los ojos. Ve una muestra de verdadera voluntad, o al menos eso cree ver ella, o acaso es lo que quiere ver?. Que problema no?. "Me equivoqué, pero te prometo que la proxima no va a pasar", le asegura Pablo a Pedro luego de haberlo dejado esperando en la reunión de los búfalos. Las personas pueden cambiar, dice Pablo envolviéndole un paquete de utopías de nuestra sociedad. Acaso Pedro le cree? Porsupuesto que si. ¿Que estúpidos que somos no?. Romeo probablemente siga con sus deslices amorosos y Pablo dejado plantado a Pedro. Acaso esta tan mal confiar en las personas? Seguramente no. Supongamos que confiamos, supongamos que abrimos el corazón a otro/a , y de repente el palacio de cartas se desmorona. Tu corazón que entregaste, se ve lastimado. "Las personas cambian". Volvés a abrirt...

El mercado de recuerdos ajenos

Les voy a contar una historia real. Una historia sobre Abbe y el pequeño negocio que montó años atrás. Todo sucedió un día mientras escuchaba una anécdota de un buen amigo suyo. De repente se dió cuenta que la anécdota que contaba su amigo surgía de un recuerdo que tenía. Pero al contarla, dicho recuerdo tomaba forma de palabras y dichas palabras generaban en la imaginación de Abbe una nueva representación del recuerdo. Y generalmente el nuevo recuerdo creado siempre era mejor que el recuerdo original. Abbe se dio cuenta que uno al escuchar el recuerdo de otra persona siempre lo imagina muchos más perfecto de lo que realmente fue. Ni hablar si el narrador exagera un poco las cosas. Dicho de otra forma, los recuerdos mejoran al pasar por otras personas. Entonces Abbe inventó un método para reemplazar los recuerdos de las personas por las versiones mejoradas productos de la imaginación de otras personas. Para ello primero necesitaba una forma de borrar recuerdos. Esto fue bast...