El Gran Pato dijo -alguna vez- que los primeros doce días del año son la forma de precognición más sencilla y accesible para cualquiera que sea ajeno a las artes de la adivinación. Un día por cada mes, o un mes por cada día. Las victorias, derrotas, alegrías y tristezas acontecidas en cada día, marcarán el ritmo del mes correspondiente. Si el primer día perdemos algo, entonces Enero será un mes de pérdidas, pérdidas de cosas, de personas, de uno mismo. En cambio si durante el día dos nos enamoramos, entonces febrero será una caravana de mariposas en la panza.
Y así fue, que por recomendación de Abbe, Lad decidió realizar una crónica de sus primeros doce días...
Y así fue, que por recomendación de Abbe, Lad decidió realizar una crónica de sus primeros doce días...
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