Ir al contenido principal

Inmaculada

No hay silencio más grande que el de una ciudad en ruinas por la guerra. El día era terriblemente frío, y la nieve tapaba todo lo que estaba a la vista. Por donde miraba veía ruinas, casas destruidas, edificios quebrados en dos. Si el infierno se congelara creo que sería bastante parecido a lo que vi ese día.

Caminé por una pequeña calle de edificios altos, que desembocaba en la plaza principal del pueblo. La nieve no paraba de caer, dificultando mi visión. No podía ver más allá de un par de metros delante mio. Al llegar a la plaza el temporal se intensificó, y lo que era un paisaje desolador se convirtió en un teatro de sombras. Aparecián y desaparecían siluetas fantasmagóricas en todas las esquinas.

"We're walking the air"

Entre el ruido feroz del viento me pareció escuchar una voz.

"we're floating in a moonlit sky"

-Quién está ahí? Grité. Pero nadie contestó.

"The people far below are sleeping as we fly"

Esta vez estaba seguro de haberlo escuchado. Era una voz de mujer, pero no podría decir mucho más, ya que no podía oirla con claridad. Comencé a correr sin rumbo, tratando de acercarme a la voz.

"I'm holding very tight. I'm riding in a midnight blue
 I'm finding I can fly, so high above with you"

Comencé a escucharla cada vez con más claridad, por lo que apuré el paso en esa dirección. A medida me acercaba se oía más y más fuerte, y el viento más y más lejano.

De repente entré en una especie de burbuja, dónde no había tormenta, el viento no se escuchaba, y la nieve no caía. En frente mío se erigía una imponente catedral, con un gran campanario que había sobrevivido el último bombardeo. Frente a la puerta de la catedral, la vi. Un ángel con figura humana, o una mujer con figura de ángel. Se encontraba parada, inmutable, observándome.

Al verla me quedé paralizado, no era sólo su figura sino la pureza de su voz cantando esa canción olvidada en el tiempo. No me atreví a acercarme, no quería interrumpírla, necesitaba escucharla hasta el final.

"Far across the wold
The villages go by like trees
The rivers and the hills
The forests and the streams"

Con cada palabra pronunciada, mi emoción crecía cada vez más, parecía no tener límites. No podía explicar el motivo, pero sonreía, me sentía feliz. Deseaba poder acercarme a esa figura, y tocarla, sentirla, abrazarla. Pero decidí esperar que termine su canción, era demasiado bella para interrumpirla.

De repente, la nieve penetró la burbuja que nos aislaba del mundo, de la tormenta y del frío, y con la nieve la figura se convirtió en sombras. Corría hacia dónde se encontraba, pero no había nada allí, sólo nieve y desolación. La busqué por todos lados, y no la pude encontrar. Con el tiempo llegué a pensar que fue todo producto de mi imaginación... o será que simplemente no era mi destino escuchar el final de aquella canción. Tal vez no hubiera sobrevivido el final, o tal vez simplemente el final estaba destinado a otro.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Simple

Te acordás cuando el mundo era simple? Cuando si querías a alguien, lo abrazabas. Un enojo se arreglaba hablando y no sabías nada del despecho. Si deseabas algo, lo decías. Sin miedos. Si hacías algo, era por gusto. El mundo en sí, no importaba. Teníamos nuestro mundo, con sus reglas, sencillas e imperfectas.  Sabés que? El mundo sigue siendo igual de simple.

Principio de inercia.

Las personas cambian.... ¿Las personas cambian?. Al menos esto asegura Romeo a Julieta con respecto a su último desliz amoroso. Julieta dulcemente desde el balcón lo mira, con lágrimas en los ojos. Ve una muestra de verdadera voluntad, o al menos eso cree ver ella, o acaso es lo que quiere ver?. Que problema no?. "Me equivoqué, pero te prometo que la proxima no va a pasar", le asegura Pablo a Pedro luego de haberlo dejado esperando en la reunión de los búfalos. Las personas pueden cambiar, dice Pablo envolviéndole un paquete de utopías de nuestra sociedad. Acaso Pedro le cree? Porsupuesto que si. ¿Que estúpidos que somos no?. Romeo probablemente siga con sus deslices amorosos y Pablo dejado plantado a Pedro. Acaso esta tan mal confiar en las personas? Seguramente no. Supongamos que confiamos, supongamos que abrimos el corazón a otro/a , y de repente el palacio de cartas se desmorona. Tu corazón que entregaste, se ve lastimado. "Las personas cambian". Volvés a abrirt...

El mercado de recuerdos ajenos

Les voy a contar una historia real. Una historia sobre Abbe y el pequeño negocio que montó años atrás. Todo sucedió un día mientras escuchaba una anécdota de un buen amigo suyo. De repente se dió cuenta que la anécdota que contaba su amigo surgía de un recuerdo que tenía. Pero al contarla, dicho recuerdo tomaba forma de palabras y dichas palabras generaban en la imaginación de Abbe una nueva representación del recuerdo. Y generalmente el nuevo recuerdo creado siempre era mejor que el recuerdo original. Abbe se dio cuenta que uno al escuchar el recuerdo de otra persona siempre lo imagina muchos más perfecto de lo que realmente fue. Ni hablar si el narrador exagera un poco las cosas. Dicho de otra forma, los recuerdos mejoran al pasar por otras personas. Entonces Abbe inventó un método para reemplazar los recuerdos de las personas por las versiones mejoradas productos de la imaginación de otras personas. Para ello primero necesitaba una forma de borrar recuerdos. Esto fue bast...