Eureka! que más puedo decir!... Hay días que uno se levanta creyendo que puede llegar a descubrir la verdad del mundo, o al menos alguna verdad que nos haga mas dulce la existencia. Hay otros que uno simplemente se levanta, totalmente desatento al mundo que lo rodea, como una bruma deslizándose por el día. Hoy fue uno de esos días. Probablemente podría haber sido otra jornada más en la que la noche irremediablemente cubriría la ciudad, y en la que volvería a dormir renovando las esperanzas de que mañana tal vez suceda. Pero hoy fue diferente, y parece tonto lo que lo hizo diferente. Un diario. Si, un diario. Lo abrí rutinariamente para leer una columna donde siempre se publican reflexiones, frases, conmemoraciones, etc. Ese rincon del diario que no saben que poner y se lo dan a alguien para que lo llene como mas le plazca. Y fue ese rincon que me impacto. Tres lineas, solo tres lineas en un borde de un diario. Y de repente el mundo parecía más transparente. El mundo parecía ya un mejor...