Existe una esquina en la ciudad de Paraná que no se encuentra dos días consecutivos en el mismo lugar. En esa misma esquina en algún momento del día pasa un globo lleno de helio buscando el cielo. El observador que desconoce lo que les voy a contar piensa que algún niño no muy lejos debe estar con lágrimas en los ojos porque se le escapó su regalo. Yo les aseguro que no es así. Cuidado con ese globo... Si lo tomas tiene la propiedad de hacer girar el destino de su víctima. Este giro no siempre es bueno, ni siempre es malo. Pero si, lo que obtenemos es radicalmente diferente a lo que teniamos antes. Algunos dicen que es posible encontrarla más de una vez en la vida... otros aseguran que nunca cruzaron. Yo se que estuve allí y dejé ir el globo. No hagas lo mismo... no dudes. Aferrate a él.