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Mostrando entradas de marzo, 2010

Ninfas del viento

   -Oh viento amado dime hacia donde iremos hoy. Dulce brisa siempre cambiante lleva mis pasos por tus  impensados rumbos. Así recitan las ninfas del viento. Son las eternas amantes del dios de los vientos. Esperan ansiosas que este pase y las lleve en un romántico viaje por los cielos. El nunca elige a una y las ama por igual. Hacen el amor en lo alto del cielo para despues dejarlas en nuevos lugares a la espera de su próximo encuentro. Algunas mueren cuando este deja de soplar, simplemente no lo pueden soportar, mientras que otras pasan siglos quemando los cielos. Dicen que el viento no tiene ningun interés en ellas, y arrastrarlas es simplemente una consecuencia de un objetivo secreto que tiene. De vez en cuando, algunas ninfas nacen con alas más grandes que el resto. Estas alas les permiten elegir, y volar en contra del mismisimo viento. Las que se animan y lo hacen dicen los viejos eruditos que se convierten en mujeres hermosas. Probablemente sea esto cierto y ex...

Love me not - Torbellino

En un instante se desvaneció aquél niño y el bosque quedó en silencio nuevamente. Sin embargo la pregunta resonaba en la cabeza de Vlados con más fuerza que cuando la oyó. Deeza... Si, para eso había ido hasta allí. Siguió camino a través del bosque recordando algunas cosas de los tiempos antiguos. Al cabo de un rato se encontraba al borde del bosque, al salir notó que el sol había desaparecido. El cielo estaba nublado, vestido de un extraño violeta. El bosque terminaba violentamente, pudiéndose ver la linea de árboles que lo delimitaba. Mas allá de esa linea no sólo se terminaba el bosque, sino que también el suelo. Delante de Vlados se dibujaba imponente como una herida profunda en la tierra el precipicio por sobre el cuál se extendía el puente del trasgo. Era viejo como los días del viento, estaba hecho de madera y era sostenido por un par de gastadas cuerdas que se encontraban atadas a unas estacas enterradas en los extremos. Vlados avanzó lentamente hacia el extremo del puente. No...

Angeles cansados

Algunos no lo saben, pero los ángeles viajan de noche. Aprovechan la oscuridad para que nadie los vea. Y justo antes de salir el sol, buscan un refugio donde esperar la próxima luna. Marcos estaba por acostarse cuando su ventana se abrió violentamente y algo pequeño entró a gran velocidad estrellándose contra el fondo de su habitación. Su estantería se rompió y dejó caer decenas de libros sobre aquel extraño objeto. Marcos asustado se acercó lentamente. Estaba cerca de pisar los libros amontonados, cuando de un salto salió de aquella pila una cosa pequeña y peluda, parecida a un conejo de cuentos de hadas. Marcos se alejó mientras gritaba del susto. El conejo -que mas bien parecía una coneja, ya que incluso llevaba zapatos de tacón haciendo juego con su remera escotada- sonrió mansamente. -Hola... necesito pasar la noche aquí, espero no te moleste, pero estoy muy cansada. - ... - Pero que descortés de mi parte, no me he presentado, soy un ángel. Mi nombre ... bueno, en realida...