Abbe había recibido todo tipo de rechazos. Había escuchado los más comunes -"No gracias" (nunca terminó de entender que le agradecían) -"No, no te quiero" (este nunca le causaba sorpresa) -"No sos vos, soy yo" ( "...que no te quiero", por lo cual Abbe lo ponía a la altura del anterior) -"Basta!" (y generalmente ni siquiera había empezado cuando se lo decían) también había recibido algunos de carácter cósmico como -"Ni en un millón de años luz" (y eso que Abbe no tenía problemas de viajar) -"El día que el sol se apague" (ese día no podía esperar tanto) -"Ojalá te trague un agujero negro" (no tenía sentido insistir en este caso) Pero nunca había escuchado aquél que recibió esa noche "Y no... o sea... no te das cuenta?" Este no era un rechazo común como los que había recibido anteriormente. Este manifestaba algo más que un descontento hacia su presencia. Algo más qu...