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Mostrando entradas de marzo, 2015

Y no... o sea... no te das cuenta?

Abbe había recibido todo tipo de rechazos. Había escuchado los más comunes -"No gracias" (nunca terminó de entender que le agradecían) -"No, no te quiero" (este nunca le causaba sorpresa) -"No sos vos, soy yo" ( "...que no te quiero", por lo cual Abbe lo ponía a la altura del anterior) -"Basta!" (y generalmente ni siquiera había empezado cuando se lo decían) también había recibido algunos de carácter cósmico como -"Ni en un millón de años luz" (y eso que Abbe no tenía problemas de viajar) -"El día que el sol se apague" (ese día no podía esperar tanto) -"Ojalá te trague un agujero negro" (no tenía sentido insistir en este caso) Pero nunca había escuchado aquél que recibió esa noche "Y no... o sea... no te das cuenta?" Este no era un rechazo común como los que había recibido anteriormente. Este manifestaba algo más que un descontento hacia su presencia. Algo más qu...

Reminiscencias

Qué sentir si el futuro alcanza el cenit en el presente bipartito? Y si... alguna vez has visto pasar lo que no pasó? Obstinado a volver en el futuro? Lo que aún es más grave, has olvidado que alguna vez hasta has querido que fuese aquello que ayer no era más que un desprecio? No te has dado cuenta todavía? Hoy es el futuro, y encuentra al predecible presente menos esperado. No te has dado cuenta? el presente imposible habitaba en una caja de seguridad desde hace mucho tiempo, y entonces el blindaje cedió y amaneció un nuevo domingo pleno de ayer y resignado de mañana.

El despertar de los inconscientes.

Os presento a la única vencedora de una guerra inocua, la “dama aritmética”. Ella que, por desprecio a todo otro saber, utilizó el más vil de los armamentos, veneno en las conciencias. Ella dividió las páginas de la historia entre los cultos, inteligentes, dignos del mundo y del poder, de quienes pertenecen a las migajas del arte gnoceológico. Ella logró segregar a “triunfadores” de entre los entes relativos merecedores del destierro; los “genios normales” de los “comunes ignorantes”. Ganar estas primeras batallas fue sencillo. Tan sólo una cuestión numérica separó a los normales de los comunes, y como toda ecuación axiomática se presentó clara y evidente admitiéndose prácticamente sin demostración. Esa fue la ventaja con la cual corrió la engañosa matemática. Escondiéndose bajo inofensivas sombras numéricas, logró penetrar todos los saberes intoxicándolos con falsas realidades. Partió de axiomas y proporcionó soluciones aparentemente irrefutables. Esto le permitió constituirse...