No se si alguno de ustedes se ha tomado la pequeña molestia de irse unas horas estos días de verano por algún lugar desolado, silencioso y apacible (que no sea su dormitorio... nostálgico para todos aquellos sin pareja...). Obviamente quizás la mayoría ya tomó sus vacaciones y se fue a algún paraje en la costa, sierras o el campo. Pero tal vez no encontraron ningún lugar como el que les describía anteriormente. En eso radica un poco este post. La mayoría de ustedes ya tiene una edad en la cual quedarse 10 minutos en casa sin hacer nada se convierte en excusa perfecta para los padres de mandarlos a pintar alguna puerta oxidadisima, cortar el pasto o limpiar lo que el perro (o los perros) han estado haciendo luego de alimentarse... Y, en fin, la gran cantidad de personas que sufren de estos vejamenes otorgados por nuestros parientes más cercanos, optamos por conseguir un trabajo o estudiar, para que esos 10 minutos de holgazanería tengan un justificativo (glorificados aquellos que no hac...