No todas las derrotas son fracasos, así como no todas las victorias son éxitos rotundos. En este caso las elecciones primarias del pasado 14 de agosto dejaron una sensación de lo primero más que de lo segundo, ya que la mitad más uno estuvo del lado de los ganadores, y a veces esa frase de "el 50% de la gente no los quiere" no tiene mucho sentido, más aún si el 50% restante se lo dividen en partes casi equitativas 7 fuerzas políticas.
La gente dio su veredicto: la buena performance gubernamental de los últimos dos años, que comenzaron con el fracaso legislativo de la oposición una vez ganadas las elecciones de junio de 2009, gracias a leyes como la de matrimonio igualitario, ley de medios, el fútbol para todos, y a la ayuda económica a sectores agrícolas y el "hitazo" de la asignación universal, el oficialismo supo como equilibrar la balanza progresista, haciendo que Elisa Carrió, Ricardo Alfonsin y Eduardo Duhalde tuviesen una actitud cada vez más intolerante y ...