Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2017

Chapuzón de verano

"Amor es tirarse a la pileta sin mirar si hay agua" Proclaman una y otra vez los jóvenes enamorados al viento. Hinchando su pecho de intenciones de mostrar su determinación. Para probar que enarbolan la bandera de ese amor incondicional y puro. De ese amor que quema las entrañas, y nos quita el sueño por las noches. De ese amor que nos roba el primer pensamiento en las mañanas y el último por las noches. El otro día, sin querer y por fortuna, crucé por debajo de un Lapacho Rosado. Todos hablan de las consecuencias de pararse bajo un Múerdago, pero nadie menciona a los pobres Lapachos. Una joven gitana me lo contó una vez, en un lugar que probablemente ya no deseo recordar. De acuerdo a su historia los Lapachos regalan breves momentos de reflexión a todos aquellos que se paren a su sombra en navidad. Fue a la sombra de ese Rosado Lapacho, que entendí algo. Generalmente decimos "Amor es tirarse a la pileta sin mirar si hay agua" en contraposición de una situ...

Love me not - Silencio

Deeza se encontraba sentada en el borde de la fuente cuando Vlados llegó al helado paraje.No había nada más que nieve, y el brillo de los finos hilos dorados del cabello de Deeza. Vlados caminó lentamente desde la línea de árboles siguiendo las huellas en la nieve hasta la vieja fuente. Deeza observó la figura de Vlados acercarse lentamente, siguiendo sus huellas en la nieve, que todavía no habían desaparecido. Ella quiso saludarlo, decirle algo, decirle que su pecho explotaba de sólo verlo, pero no hubo caso. Las palabras no salieron de su boca.  Vlado siguió avanzando lentamente, siguiendo las huellas en la nieve, que todavía no habían desaparecido. Él no tenía nada que decir, o tal vez si, pero su corazón parecía sellado. Su corazón parecía frío como la misma nieve. Frío como las huellas en la nieve. Deeza quiso moverse, quiso pararse y correr a abrazarlo, pero su cuerpo estaba congelado, como la nieve misma. Congelado como las huellas en la nieve. Vlados llegó al borde ...