En la tierra de Abbe había un antiguo pato, señor de las bestias y autoridad suprema en cuanto a sabiduría refiere. Nadie supo nunca su nombre... nadie osó preguntárselo. Este singular personaje siempre empujaba a Abbe a ver las cosas de una forma nueva. A veces para hacerlo sentir mejor, a veces para arrojarlo a la melancolía... no esta claro claro si era un ser maligno o no.El gran pato -como solían llamarlo- solía vagar por las callejuelas dejando su impronta en aquellos afortunados que lo cruzaban. Un dia de primavera Abbe iba caminando hacia el rio, pensando en Deeza, imaginandola, recordando su perfume y la suave brisa que movia su cabello. De repente al doblar la esquina se encontró con el gran pato. Abbe se puso nervioso, él de alguna forma ya sabía lo que le iba a decir. El gran pato se acercó y le susurró al oído: - La vida es una sucesión de episodios repetidos, sólo cambian las personas que los protagonizan Abbe comenzó a pensar en sus aventuras de niño, la...