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Mostrando entradas de 2015

Espacio-temporalmente inconsciente.

Las cuerdas chillaban armoniosamente invitando una redada mágica en el salón de baile. No eran más de las diez, allí quizá un poco más. De todos modos eso no importaba sólo era libre en su mente abstraída, viajando hacia donde el mar es tranquilo y el Bora prevalece espontáneamente por sobre el cálido suspiro del desierto. - Esta vez, puede que la matemática ayude, pensé para mí, mientras el bouzouki incitaba mis inclinaciones. Por supuesto que descreía de toda la falacia aritmética. No más que irracionales conclusiones que alegrarían a un espíritu simple que resuelve sus complicaciones con trazos numéricos sobre una hoja de cálculo. Pero para mí esto no basta, eso no es real. No más cierto que tinta sobre un cuaderno en el que se pintan signos arábigos o tal vez indios o a quien le importa quién… - Si esos signos pudieran escapar de ese plano bidimensional, haciendo su existencia más profunda, pensaba. Una vida superior a ese estúpido mundo de hoja de papel. Dem...
Diálogo entre un idealista apasionado y un mítico peligroso.             “Ella” -        En ninguna pasión es tan difícil señalar la línea entre lo normal y lo morboso. De lo contrario no has conocido el amor (dijo irónicamente). -        Eres un tonto, sabes. El hombre es pasión, es visceralmente lo que uno hace al esculpir su destino. Por supuesto que no hay verdadero amor sin un amplio arcoíris de locura. -        Por favor...¡¡¡¡ autoengaños, eso eso es... Pretender que tu celo pasional, es justo y razonable. Ese amor luminoso que dices sentir, no es más que miedo. Miedo inconsciente a que tú efímera y momentánea felicidad se vea oscurecida. A lo único que tiende tu comportamiento es a conservar “eso” que piensas te pertenece como cosa propia. Date cuenta que no sólo eres loco, sino también celoso. O tal vez al revés. Per...

Historia de los cuatro días: Todo estará bien

Bitácora del capitán, día 4: Tal como dijeron las tortugas, la burbuja se encontraba allí. Flotaba en el aire sobre el mar, unos centímetros más allá de donde llegaba el acantilado. Suficientemente cerca como para pensar que podía agarrarla, y suficientemente lejos como para no poder hacerlo. Ella nunca dejó de luchar por escaparse de allí, y tanto hacerlo se quedó dormida. No importó cuantas veces le gritamos, ella no despertaba. No tenía un plan, ni tampoco tiempo para idear uno. De todas las malas ideas que cruzaron por mi cabeza tomé la peor: saltar. Eso, simplemente saltar, sin saber si llegaría, sin saber cómo haríamos para sobrevivir la caída, sin siquiera idea de qué había al final de la caída. Una pésima idea, ejecutada de manera impecable. Llegué a tocar tu burbuja, pero no pude atravesarla y mi destino hubiera sido otro, si tu mano no hubiera tomado la mía. Rompiendo la burbuja. En ese instante la magia de la burbuja nos envolvió y comenzamos a caer. Ya no estábamos en...

Historia de los cuatro días: El vals de las tortugas

Bitácora del capitán, día 3:   Siguiendo el consejo del árbol, nos adentramos en el bosque en la búsqueda de las tortugas. Luego de caminar varias horas llegamos a otro claro, en el medio del cual había un gran estanque de agua. El agua cristalina permitía ver casi hasta el fondo del mismo. Alrededor había decenas de tortugas ensimismadas en sus actividades, sin notar nuestra presencia.   Cerca nuestro una de bufanda amarilla jugaba una partida de ajedrez con otra que se veía un poco más vieja. Aunque tal vez era mi impresión debido a la boina gris que llevaba. Un poco más a la derecha había una ronda con libros en la mano. Por lo poco que pude escuchar, estaban discutiendo sobre pintores renacentistas. Detrás de ellos dos tortugas más pequeñas buscaban la forma de remontar un barrilete (es algo muy difícil de hacer para las tortugas). Hacia donde mirara podían verse cuadros similares.   Entre todas ellas logré ver una que resaltaba del resto. Tal vez p...

Historia de los cuatro días: Las palabras que no fueron dichas

Bitácora del capitán, día 2: La segunda noche de búsqueda fue aún peor que la primera. Ya casi no teníamos bengalas, y el viento soplaba cada vez menos. El lucero del alba derrocó las sombras, pero no la angustia de tu ausencia. Cuando pensábamos lo peor, un golpe de suerte, o tal vez el destino, hizo que llegáramos a una pequeña isla, con una pequeña playa rodeada de un no tan pequeño bosque. En ese momento el viento dejó de soplar. Organicé un grupo y desembarcamos en la playa aparentemente desierta. Combatir con algunos jinetes carmesí en la playa no fue nada en comparación con lo que encontramos dentro del bosque. Fue como si la magia de la burbuja hubiera encantado todo el lugar. Los animales caminaba erguidos y dialogaban como las personas más cultas que he conocido. Luego de pedirle direcciones a un par de conejos ansiosos, llegamos a un claro. En el medio del mismo se levantaba un gran árbol. -Necesitamos ayuda! No has visto una burbuja?. Pregunté sin siquiera saluda...

Historia de los cuatro días: El saber que el viento te llevó lejos

Bitácora del capitán, día 1: Todavía me cuesta entender lo que sucedió ayer. Parecía un día perfecto, sonreías en la cubierta bajo el brillante sol, que tímidamente compartía el mundo contigo. La suave brisa del mar se deslizaba por tu cabello y se inventaba pequeños remolinos que provocaban cosquillas en tu cuello. Tal vez por haber sentido celos del viento fue que no vi a los jinetes carmesí aproximarse. Cuando el vigía dio la voz de alerta, ya era demasiado tarde. Comenzaron a caer en grandes grupos sobre nosotros. Dimos batalla, pero no fue suficiente. Te atraparon en una de sus burbujas, y conjuraron un fuerte viento que te llevó lejos. Lejos de la cubierta, lejos del barco… lejos de mi corazón. Te buscamos toda la noche, iluminando el cielo con nuestras bengalas, pero no hubo caso. Es muy difícil perseguir una burbuja en el vasto océano. El saber que el viento te llevó lejos me consume. Ahora me encuentro parado en la cubierta, en el mismo lugar dónde ayer estabas vos, sigu...

Y no... o sea... no te das cuenta?

Abbe había recibido todo tipo de rechazos. Había escuchado los más comunes -"No gracias" (nunca terminó de entender que le agradecían) -"No, no te quiero" (este nunca le causaba sorpresa) -"No sos vos, soy yo" ( "...que no te quiero", por lo cual Abbe lo ponía a la altura del anterior) -"Basta!" (y generalmente ni siquiera había empezado cuando se lo decían) también había recibido algunos de carácter cósmico como -"Ni en un millón de años luz" (y eso que Abbe no tenía problemas de viajar) -"El día que el sol se apague" (ese día no podía esperar tanto) -"Ojalá te trague un agujero negro" (no tenía sentido insistir en este caso) Pero nunca había escuchado aquél que recibió esa noche "Y no... o sea... no te das cuenta?" Este no era un rechazo común como los que había recibido anteriormente. Este manifestaba algo más que un descontento hacia su presencia. Algo más qu...

Reminiscencias

Qué sentir si el futuro alcanza el cenit en el presente bipartito? Y si... alguna vez has visto pasar lo que no pasó? Obstinado a volver en el futuro? Lo que aún es más grave, has olvidado que alguna vez hasta has querido que fuese aquello que ayer no era más que un desprecio? No te has dado cuenta todavía? Hoy es el futuro, y encuentra al predecible presente menos esperado. No te has dado cuenta? el presente imposible habitaba en una caja de seguridad desde hace mucho tiempo, y entonces el blindaje cedió y amaneció un nuevo domingo pleno de ayer y resignado de mañana.

El despertar de los inconscientes.

Os presento a la única vencedora de una guerra inocua, la “dama aritmética”. Ella que, por desprecio a todo otro saber, utilizó el más vil de los armamentos, veneno en las conciencias. Ella dividió las páginas de la historia entre los cultos, inteligentes, dignos del mundo y del poder, de quienes pertenecen a las migajas del arte gnoceológico. Ella logró segregar a “triunfadores” de entre los entes relativos merecedores del destierro; los “genios normales” de los “comunes ignorantes”. Ganar estas primeras batallas fue sencillo. Tan sólo una cuestión numérica separó a los normales de los comunes, y como toda ecuación axiomática se presentó clara y evidente admitiéndose prácticamente sin demostración. Esa fue la ventaja con la cual corrió la engañosa matemática. Escondiéndose bajo inofensivas sombras numéricas, logró penetrar todos los saberes intoxicándolos con falsas realidades. Partió de axiomas y proporcionó soluciones aparentemente irrefutables. Esto le permitió constituirse...

Marcha adelante

La verdad es que siempre fui escéptico al pensar en esta marcha convocada por fiscales con dudoso prospecto y profundamente enemistados con el poder ejecutivo nacional. Acompañada por algunos políticos opositores con ánimo presidencial y poca cintura para armarse votos con una campaña propia, y rematada por el fuerte impulso de la propaganda anti K de la "corpo". Pero analizando (un par de días después) lo sucedido, uno puede darse cuenta que, a pesar que todos estos actores se han sentido satisfechos y triunfantes con la convocatoria, ninguno de ellos puede sentirse "ganador" de esta supuesta puja de poder entre algunos sectores y el Poder Ejecutivo nacional. Veamos: el grueso de la gente antes de la marcha no conocía ni a Marijuan ni a Stornelli más que por nombre y algún que otro hecho relevante. Ahora tampoco los conoce mucho más. Ver a Massa, Binner, Macri, Carrió y demás, mojándose bajo la lluvia de febrero, no le sumó un voto a ninguno de ellos. ...

El hombre sin corazón

-"No tener corazón. Eso es lo que más deseo en el mundo entero." Es lo que comenzó a decirle Lad a Abbe un día de lluvia, mientras miraban las pequeñas hadas divertirse esquivando gotas. -"Cómo no tener corazón?". Replicó Abbe, un poco sorprendido por la actitud de Lad. -"Sí, claro, no tener corazón. Sólo un músculo que haga funcionar nuestro cuerpo y nada más" -"Y eso es lo que más deseas de todo?. No puedo creer que lo digas en serio. Justamente vos. No podrías vivir sin amar. Está en tu naturaleza." -"Creo que ya no puedo soportarlo más. No quiero volver a sentir que el pecho revienta como una caja de artilugios mágicos, ni que se oscurece tanto como una noche sin luna. No creo poder soportarlo. Pero el tema es que no creo poder evitarlo tampoco." -"Y por eso deseas no tener corazón?" -"Si, así de simple. Te acordás de esa película que vimos alguna vez en el museo de la era pasada, donde el hombre de hoja...

El peregrinaje de los gigantes

Fueron los gigantes quienes lograron poner un fin a la guerra del cristal. Por aquellos tiempos la reina se había refugiado en su tierra, ya que era el único lugar dónde los asesinos mágicos no se animaban a irrumpir. De hecho, ya muchos lo han olvidado, pero los gigantes eran prácticamente inmunes a la magia. Luego del sacrificio de muchos caballeros la reina consiguió todo lo necesario para volver al castillo y enfrentar su némesis. Sin embargo esto no iba a ser una tarea fácil, ya que el camino era largo y peligroso. Absolutamente todas las criaturas oscuras estaban esperando ese momento de vulnerabilidad para atacar.   Fue entonces cuando el líder de los gigantes -cuyo nombre es impronunciable en nuestro idioma- decidió que ellos iban a marchar protegiéndola hasta el castillo. Y más que una marcha, iba a ser un peregrinaje, un peregrinaje personal, ya ella era sagrada para él. Los gigantes cerraron filas y comenzaron su viaje a la capital. La reina iba sentada en el h...

Ciclos

Todo en la vida es cíclico, incluso la vida misma. Abbe lo había notado una cálida noche mientras observaba el cielo. Desde el sencillo ciclo del agua, hasta el complejo ciclo de un ser vivo. Incluso existen ciclos dentro de ciclos. Dentro del ciclo de las personas de la tierra de Abbe, era sencillo identificar al menos tres. El primero de ellos tiene que ver con las monedas de plata. Había tiempos donde a una persona le iba bien, y juntaba muchas monedas de plata, eventualmente alguna catástrofe aparecía y perdía casi todas. Cuando esto sucedía no tenía más alternativa que comenzar a juntarlas de nuevo. El segundo ciclo tiene que ver con la magia. La capacidad mágica de una persona está directamente relacionada con su salud. A veces una persona se encontraba bien y sus capacidades mágicas crecían y parecía no tener techo. Mientras que en otras épocas algún veneno de estación, o aventura mal terminada provocaba que sus capacidades mágicas se arrastraran por los suelos. Cua...