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Mostrando entradas de enero, 2015

El hombre sin corazón

-"No tener corazón. Eso es lo que más deseo en el mundo entero." Es lo que comenzó a decirle Lad a Abbe un día de lluvia, mientras miraban las pequeñas hadas divertirse esquivando gotas. -"Cómo no tener corazón?". Replicó Abbe, un poco sorprendido por la actitud de Lad. -"Sí, claro, no tener corazón. Sólo un músculo que haga funcionar nuestro cuerpo y nada más" -"Y eso es lo que más deseas de todo?. No puedo creer que lo digas en serio. Justamente vos. No podrías vivir sin amar. Está en tu naturaleza." -"Creo que ya no puedo soportarlo más. No quiero volver a sentir que el pecho revienta como una caja de artilugios mágicos, ni que se oscurece tanto como una noche sin luna. No creo poder soportarlo. Pero el tema es que no creo poder evitarlo tampoco." -"Y por eso deseas no tener corazón?" -"Si, así de simple. Te acordás de esa película que vimos alguna vez en el museo de la era pasada, donde el hombre de hoja...

El peregrinaje de los gigantes

Fueron los gigantes quienes lograron poner un fin a la guerra del cristal. Por aquellos tiempos la reina se había refugiado en su tierra, ya que era el único lugar dónde los asesinos mágicos no se animaban a irrumpir. De hecho, ya muchos lo han olvidado, pero los gigantes eran prácticamente inmunes a la magia. Luego del sacrificio de muchos caballeros la reina consiguió todo lo necesario para volver al castillo y enfrentar su némesis. Sin embargo esto no iba a ser una tarea fácil, ya que el camino era largo y peligroso. Absolutamente todas las criaturas oscuras estaban esperando ese momento de vulnerabilidad para atacar.   Fue entonces cuando el líder de los gigantes -cuyo nombre es impronunciable en nuestro idioma- decidió que ellos iban a marchar protegiéndola hasta el castillo. Y más que una marcha, iba a ser un peregrinaje, un peregrinaje personal, ya ella era sagrada para él. Los gigantes cerraron filas y comenzaron su viaje a la capital. La reina iba sentada en el h...

Ciclos

Todo en la vida es cíclico, incluso la vida misma. Abbe lo había notado una cálida noche mientras observaba el cielo. Desde el sencillo ciclo del agua, hasta el complejo ciclo de un ser vivo. Incluso existen ciclos dentro de ciclos. Dentro del ciclo de las personas de la tierra de Abbe, era sencillo identificar al menos tres. El primero de ellos tiene que ver con las monedas de plata. Había tiempos donde a una persona le iba bien, y juntaba muchas monedas de plata, eventualmente alguna catástrofe aparecía y perdía casi todas. Cuando esto sucedía no tenía más alternativa que comenzar a juntarlas de nuevo. El segundo ciclo tiene que ver con la magia. La capacidad mágica de una persona está directamente relacionada con su salud. A veces una persona se encontraba bien y sus capacidades mágicas crecían y parecía no tener techo. Mientras que en otras épocas algún veneno de estación, o aventura mal terminada provocaba que sus capacidades mágicas se arrastraran por los suelos. Cua...