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Principio de inercia.

Las personas cambian.... ¿Las personas cambian?. Al menos esto asegura Romeo a Julieta con respecto a su último desliz amoroso. Julieta dulcemente desde el balcón lo mira, con lágrimas en los ojos. Ve una muestra de verdadera voluntad, o al menos eso cree ver ella, o acaso es lo que quiere ver?. Que problema no?.
"Me equivoqué, pero te prometo que la proxima no va a pasar", le asegura Pablo a Pedro luego de haberlo dejado esperando en la reunión de los búfalos. Las personas pueden cambiar, dice Pablo envolviéndole un paquete de utopías de nuestra sociedad. Acaso Pedro le cree? Porsupuesto que si. ¿Que estúpidos que somos no?. Romeo probablemente siga con sus deslices amorosos y Pablo dejado plantado a Pedro. Acaso esta tan mal confiar en las personas? Seguramente no. Supongamos que confiamos, supongamos que abrimos el corazón a otro/a , y de repente el palacio de cartas se desmorona. Tu corazón que entregaste, se ve lastimado. "Las personas cambian". Volvés a abrirte a la misma persona? Esto es realmente un problema, el problema de querer a las personas. De confiar en su intension de cambio. De querer creerles. Pero que es lo que esta fallando aca? Es acaso que el otro no nos quiere? Seguramente es lo primero que se nos ocurre, y siendo radicales podríamos afirmarlo. Dicen que el amor todo lo puede y no entremos en discusiones de esto ya que es demasiado extenso para un post. Supongamos que nos quieren, entonces... que diablos pasa?. Será que si volvemos a creer, solo estaremos construyendo otro castillo con cartas? hermoso a la vista, pero más fragil que el cristal. Si de algo podés estar seguro/a es que este castillo probablemente caerá de vuelta, y tene por seguro que es porque el otro antepone su persona a la tuya. ¿Que egoísta no?. Bah, quien puede acusarlo, busca su bienestar, no es eso lo que todos queremos? y ojalá tu respuesta a esto sea NO, tan rotundo como firme. Dicen que las personas pueden cambiar, sinceramente no lo creo. Todos nos adaptamos, está en la convivencia ceder un poco. Pero el que engaña, engaña y lo seguirá haciendo, y el que falta a la palabra por su propio bienestar lo seguirá haciendo. Así que, que nos sorprende? Ojalá nunca te toque ser Julieta o Pedro, pero sinceramente de corazón deseo que nunca te toque ser Pablo o Romeo, ya que mientras los primeros se llevan una cicatriz, los segundos se llevan mucho egoismo y estupidez encima.

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